La economía de Estados Unidos atraviesa un momento histórico de crecimiento que se destaca como uno de los principales temas en la antesala de las elecciones presidenciales. Impulsado por un sólido gasto de los consumidores, que constituye cerca del 70% del producto interno bruto (PIB) del país, el crecimiento económico se aceleró durante el tercer trimestre de 2024, con un fuerte incremento en la compra de bienes duraderos. Este aumento en el gasto de los consumidores se ha convertido en el mayor motor de la economía, mientras que el gasto en servicios mostró una leve disminución.
El informe más reciente también destaca el papel clave del sector privado en el impulso económico, con las empresas manteniendo sus niveles de inversión aunque a un ritmo ligeramente menor en comparación con principios de año. Por su parte, el gasto público, tanto federal como estatal, contribuyó positivamente al crecimiento del tercer trimestre, fortaleciendo aún más la recuperación económica.

La Reserva Federal, en respuesta a los datos de inflación y el contexto económico actual, decidió reducir las tasas de interés en septiembre, una medida que no se tomaba desde hacía más de cuatro años. Esta decisión de disminuir las tasas en medio punto porcentual refleja la confianza de los funcionarios en que la inflación ha sido controlada, permitiendo un cambio de enfoque hacia la estabilidad del mercado laboral y la maximización del empleo. A su vez, la política de tasas de interés de la Reserva Federal, en línea con las tareas encomendadas por el Congreso, busca estabilizar los precios y fomentar el empleo, contribuyendo a una economía robusta en vísperas de los comicios.
Los indicadores económicos de octubre han sido prometedores: la confianza del consumidor registró su mayor incremento desde marzo de 2021 y, además, el sector privado generó el doble de empleos de lo proyectado por los economistas. Los resultados reflejan una recuperación firme, evidenciada en el informe del PIB de esta semana, que ha confirmado el sólido crecimiento de la economía estadounidense.
El presidente Joe Biden celebró estos logros al destacar que el informe de crecimiento del PIB demuestra el camino recorrido desde que asumió el cargo: “Pasamos de enfrentar una de las peores crisis económicas desde la Gran Depresión a convertirnos en una de las economías más fuertes del mundo”. La estabilidad económica y los resultados positivos que reporta el país se posicionan como factores decisivos en un año electoral en el que la gestión económica es uno de los temas centrales para los votantes. Con este panorama, la administración Biden apuesta a consolidar una base de apoyo electoral destacando la solidez de la economía y los esfuerzos realizados para garantizar una recuperación sostenida y equitativa para todos los estadounidenses.
Por: Fernanda Soto








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