Con el Fenómeno de La Niña al 70% de probabilidad, el Riesgo Territorial en Colombia es inminente. Analizamos cómo el Congreso debe garantizar recursos en el Presupuesto 2026.
El Riesgo Territorial no es una eventualidad lejana en Colombia; es una amenaza cíclica y confirmada. Con el reciente anuncio de que el Fenómeno de La Niña alcanza el 70% de probabilidad de afectación grave en el país, el debate político y legislativo debe abandonar las disputas menores y centradas en la supervivencia y la infraestructura de nuestras regiones. La pregunta que la Revista Congreso ALD pone sobre la mesa es urgente: ¿El proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2026 , que se discute acaloradamente en el Congreso, está realmente diseñado para mitigar la catástrofe que se avecina o es solo una promesa de gasto futuro?
El clima, para Colombia, es una variable de la política que define la economía regional , la seguridad alimentaria y la movilidad . Cuando La Niña golpea, no solo lo hace con lluvias, sino con la destrucción de cosechas, el colapso de vías terciarias y el desplazamiento forzado de comunidades enteras, especialmente en la región Andina, Caribe y Pacífico. El costo de la inacción o de la planificación insuficiente se mide en vidas y en la profunda desestabilización territorial .
La Brecha entre el Debate y la Emergencia
Mientras el Congreso centra gran parte de su energía en debates sobre la injerencia presidencial en campañas y el nivel de endeudamiento general, el rubro para la gestión del riesgo parece quedar relegado a un segundo plano. Los expertos han alertado que las partidas destinadas a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) son insuficientes no solo para la mitigación, sino incluso para la reconstrucción post-desastre en los departamentos más afectados.
El Riesgo Territorial exige que los legisladores, en este momento crucial de discusión presupuestal, muevan partidas y garanticen que los gobernadores y alcaldes tengan acceso a recursos rápidos y sin trabajos burocráticos. Es imperativo que las comisiones económicas y cuartas del Congreso examinen el PGN 2026 con una lupa de emergencia climática. El presupuesto debe priorizar la infraestructura de prevención , como el dragado de ríos clave y la adecuación de sistemas de acueducto y alcantarillado en municipios vulnerables.

El Desafío de la Política Hídrica en el Territorio
El anuncio de que el agua será tratada como un bien común, con subsidios para gestores comunitarios en zonas como Chocó y Caquetá, es una política pública de gran potencial. Sin embargo, en el contexto de La Niña, el desafío se invierte: el exceso de agua puede destruir estos mismos sistemas comunitarios que el Estado busca apoyar.
Aquí es donde el Riesgo Territorial se convierte en un imperativo de diseño legal. La ley debe ser flexible para permitir que los recursos de prevención puedan ser utilizados en la adaptación rápida de estas infraestructuras hídricas. Si los líderes territoriales no reciben el apoyo legal y financiero para fortalecer sus sistemas de suministro y evacuación de agua antes de la llegada de las lluvias, cualquier avance en la política hídrica será amplio por las inundaciones.
La Responsabilidad de la Vía Terciaria
El principal impacto económico y social de La Niña recae sobre las vías terciarias , el eje vital de la ruralidad colombiana. Cuando estas vías se colapsan por crecientes o inundaciones, se rompe la cadena de suministro de alimentos, afectando la inflación en las ciudades y aislando a millas de campesinos.
El PGN 2026 debe reflejar un compromiso tangible con un fondo de emergencia para las vías terciarias, asegurando que su ejecución no se demore meses en la burocracia central. Este es el verdadero examen de la política territorial del país: proteger la economía de base y la conexión entre la producción rural y los mercados urbanos.
El Riesgo Territorial por el Fenómeno de La Niña ya está aquí. El Congreso tiene la oportunidad, con la aprobación del Presupuesto 2026, de pasar de la retórica a la acción preventiva. La historia juzgará si los líderes del país priorizaron la defensa de sus curules o la defensa de sus territorios.

Por: Edward Cipagauta








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